Este etilo de moxa indirecta añade una sustancia intermediaria entre la moxa y la piel para potenciar algún aspecto de sus efectos.
Se moldea la artemisa en forma de conos de más o menos 1 cm de ancho. En lugar de colocarlos sobre la piel, se coloca sobre alguna de las siguientes sustancias:
- Jengibre: también cortado en una lámina fina a la que habremos hecho pequeños agujeritos. Pelar la piel. Tiene efecto tibio y picante. Afinidad por Pulmón, Bazo y Estómago. Va bien para trastornos gastrointestinales y dolores reumáticos. Dispersa frío. Se suele usar sobre los puntos 8 RM, 4 RM, 6 RM o 4 DM.
- Ajo: cortado en una lámina de 2-3 mm de grosor. De naturaleza caliente y picante, disuelve la humedad y elimina la acumulación de frío. También por sus cualidades antibacterianas, se puede usar (con precaución) sobre infecciones locales en sus inicios, picaduras de insectos y promover la circulación. Cambiar la lámina de ajo por una nueva cada dos o tres conos.
- Sal: se suele utilizar en el ombligo. Se llena el ombligo de sal y se aplican los conos de moxa encima. Va bien para diarreas, parálisis y miembros fríos. La sal conduce bien el calor y se asocia al elemento agua (Riñón), estimula la función de Riñón para controlar los líquidos. También se puede usar para sudores incontrolables.
Se aplican varios conos hasta que la piel de alrededor enrojece un poco. Cuando el paciente nota calor retiramos el cono.
Otras sustancias
Otras sustancias intermediarias menos conocidas que algunos usan son: piel de mandarina, miso, hoja de níspero, acónito (con precauciones por su alta toxicidad), o cerámica.
Para problemas en los ojos, algunos terapeutas usan mitades de cáscaras de nuez a modo de cápsulas sobre los ojos y prenden moxa a distancia sobre ellas usando un accesorio que parecen unas gafas.