La moxibustión con puro de moxa es una forma de moxibustión indirecta que calienta áreas más amplias que el granito de arroz.
Se enciende el puro de moxa y se acerca a la piel sin llegar a tocarla, para aplicar calor. Es fundamental ajustar la distancia y la duración según la sensibilidad de la persona, para evitar quemaduras. También es importante ser cuidadoso en su uso y tomar precauciones contra incendios accidentales. Para apagar el puro de moxa no debe mojarse. Se introduce la parte encendida en un vaso con arroz, arena o en un accesorio diseñado para apagar puros por sofocación.
Durante la aplicación, es esencial adoptar una postura cómoda y estable: apoya bien los codos y los dedos para manipular el puro con precisión. Con la mano libre, se puede sentir la temperatura de la piel en la zona tratada para asegurarse de que el estímulo térmico sea adecuado.
Acciones terapéuticas
- Tonifica el Yang y el Qi
- Dispersa el frío
- Calienta el cuerpo
Tonificación y dispersión con puro de moxa
- Tonificación: Se busca un estímulo de calor más suave. El puro tiene que estar un poco más lejos de la piel. El estímulo durante un tiempo más largo. Hacer círculos o trazados en forma de ocho sobre areas más grandes. Si la piel se enrojece es demasiado estímulo, idealmente parar antes de que se enrojezca (o alejar más el puro).
- Dispersión: El estímulo es más intenso. El puro de moxa se acerca más a la piel (aún así sin tocarla ni producir quemaduras o ampollas). Para hacerlo tolerable se usa la técnica del picoteo: acercas y separas el puro a la piel. Sí que se busca generar algo de rojez en la piel.
Tipos de puros
En el mercado existen variedades de puros de moxa de distintas calidades, tamaños y precios.
- Los puros más económicos son de artemisa menos procesada y la hierba se suele ver de color verdoso. En ocasiones tienen ramitas e impurezas, su manera de quemar es un poco irregular.
- Los puros de hierba de más calidad verás que la hierba es amarilla. Suelen ser puros más finos.
- Como los puros de hierba generalmente hacen mucho humo, no son adecuados para consultas con poca ventilación o detectores de humo. Existen puros de moxa carbonizada, también llamados moxa sin humo, que son de artemisa prequemada y compactada. Son negros y generan menos humo (pero aún un poco). Los puros de hierba se encienden con facilidad con un encendedor, mientras que los puros de carbón cuestan más de encender, necesitan más calor para prender. Para ellos es recomendable encenderlos con un soplete (o con la llama de una vela encendida y paciencia).
Autotratamiento
Es frecuente en algunos casos entregar puros de moxa al cliente para que éste se refuerce el tratamiento en casa. Asegurarse de enseñarle bien la técnica, precauciones y los puntos a tratarse. Por ejemplo en embarazadas se les puede enseñar a moxar el 67 V para dar la vuelta al bebé. O en clientes muy débiles moxarse el 36 E para mejorar la vitalidad y sistema inmune.